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Isabel Caro Feo: Me mantengo muy activa y alerta a nuevas oportunidades de formación

Yo sé que si yo no me cuido, no puedo cuidar a mi familia y por eso nos cuidamos mutuamente, sino todo iría mal.

 

Desde Extremadura, hemos contado con la colaboración de Isabel Caro Feo quien nos ha explicado su experiencia como cuidadora y su paso por el programa.

Cuéntanos por qué llegaste a Cuidadanas. 

Estoy en varias asociaciones, tengo dos hijos con discapacidad intelectual. A través de las asociaciones y con la ayuda de una trabajadora social, me he puesto en contacto con Fundación Mujeres. Siempre he estado abierta a recibir información, he hecho muchos cursos, he estado bastante implicada en estos temas.  

¿Qué te animó a venir? 

Me animé a venir porque creo que la unión hace la fuerza, y las experiencias de unas personas pueden ayudar a otras. Cuando tenemos un problema, sea el que sea, no tenemos que recorrer el camino solas, podemos ir poco a poco y aprender de las experiencias de las demás. Compartir situaciones o sentimientos en relación con algunas situaciones desfavorables, puede unirnos y motivarnos a ayudarnos entre todas.  

¿Qué has cambiado en tu vida para situarte también en el centro de tu cuidado? 

Yo siempre he tenido tiempo para mí, aparte de cuidar a mis hijos y a marido. Estaba trabajando cuando me enteré del problema de mis hijos y, seguí el consejo que me dio el médico, continúe trabajando. Nos organizamos en familia, mi marido siempre me ha apoyado y mis dos hijos también. Siempre ha sido así, no he tenido demasiado problema en ese sentido. Yo sé que si yo no me cuido, no puedo cuidar a mi familia y por eso nos cuidamos mutuamente, si no todo iría mal. 

He tenido la oportunidad de crear dos asociaciones y mantenerlas en el tiempo. La primera fue ASPAINCA, que se me ocurrió junto a otras madres, para resolver problemas que se nos presentaban, como por ejemplo la escolarización y luchar por los derechos de nuestros hijos. Posteriormente, junto a otras tres creamos la Asociación del Síndrome X -Frágil de Extremadura, debido a su importancia ya que es la primera causa de discapacidad intelectual hereditaria. Gracias a esta asociación estamos incluidos en la Asociación de Enfermedades Raras. 

¿Cuáles consideras tus logros más destacados?  

Sobre el programa de Cuidadanas, me ha ayudado sobre todo a conocer gente maravillosa y a expresar mis sentimientos, que son un idioma universal. He aprendido a que tenemos que mirar al de al lado, no de reojo, sino de frente. Me ha aportado crecimiento humano. 

La monitora, Diana, es fabulosa, muy empática y con una gran capacidad de manejo de grupo. Todas estamos encantadas, nos sentimos libres de expresar nuestros sentimientos y de relajarnos. Nos hemos unido tanto que nos reunimos, por nuestra cuenta, para tomar un café. 

Personalmente, el reto más importante es haber logrado que mis hijos sean autónomos, se mueven solos por la ciudad, tienen muchos amigos, son muy queridos y están muy integrados en las actividades de la ciudad. Esa es la mayor satisfacción. Y luego además están las pautas que podemos brindar como familia a otras familias que también tienen niños o niñas con el Síndrome X frágil. 

Es así como todos nos ayudamos. Hay soluciones que tal vez no se te ocurran a ti, pero si a otra persona y por eso es importante compartir las experiencias. Yo siempre digo que he tenido mucha suerte, he tenido un trabajo que me permitía compaginar perfectamente el cuidado a mis hijos. 

Hablemos de dificultades… ¿Qué obstáculos te has encontrado en este camino? 

Dificultades muchas, pero los obstáculos se pueden rodear o saltar; nunca me he encontrado una barrera tan grande que no se pueda saltar. Si hay un problema muy grande, entonces me doy la vuelta y tomó otro camino, al final todos los caminos nos llevan a Roma, nos llevan a alcanzar nuestros objetivos. 

Y ahora, ¿Qué retos te has planteado? 

Personalmente me apunto a muchas cosas para seguir creciendo, me mantengo muy activa y alerta a nuevas oportunidades de formación. Tengo una carrera universitaria y me he apuntado a la universidad de mayores para seguir aprendiendo. Además, estoy jubilada y a mí siempre me ha gustado viajar, a mi marido también, así que mi nuevo objetivo es intentar viajar y disfrutar en familia; nuestra compañía nos hace muy felices. También compartir más con nuestros amigos. Tenemos muy buenos amigos, nuestros hijos actúan como si fueran un imán, siempre nos están presentando gente nueva. 

¿Qué le dirías a una mujer cuidadora, en una situación parecida a la que tú tenías? 

Yo les diría que no se desesperen, que se tranquilicen y que se cuiden, que solo así podrán cuidar a sus familias. Que no pasa nada, que las personas que viven alrededor las van a ayudar. Cuando una va con mala cara la gente no ayuda, pero si hablas el idioma de los sentimientos, y va con eso por delante, eso atrae y eso gusta. Hay que subir el ánimo de las personas que nos rodean. 

A mí me gustaría que continuáramos con todos estos temas que tratamos en Fundación Mujeres y también que sigan generando espacios en los que podamos conocer a nueva gente. 

Desde Fundación Mujeres y Cuidadanas, queremos agradecer a la/s entrevistada/s su colaboración y participación y animar a más mujeres como ella a seguir luchando por sus motivaciones personales, sociales y laborales para conseguir los logros que se propongan.

Esta actividad está financiada por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030

Correo electrónico: cuidadanas@fundacionmujeres.es

Teléfono: 915 912 420